Llegó el frío y el error más letal es mantener el "piloto automático" y regar con la misma frecuencia que en verano. De repente, abrís la carpa y ves las hojas caídas indoor. La reacción instintiva es pensar que la planta tiene sed, así que vas y le tirás más agua. A los dos días, la planta está peor y te das cuenta de que el sustrato no se seca más.

Acabás de entrar en el círculo vicioso del exceso de riego en cannabis. Cuando hace frío, la planta transpira menos y consume menos agua. Si el sustrato está constantemente empapado, el oxígeno desaparece, las raíces se asfixian y se pudren.

Acá te explicamos cómo ajustar tu mano para no ahogar tus plantas en invierno.

¿Cada cuánto regar en invierno indoor? Olvidate del calendario

El riego no se mide en días (no existe la regla de "regar cada 3 días"). El riego depende de lo que la planta consuma y de la temperatura ambiente. Para no fallar nunca, tenés que aplicar la técnica de sopesar la maceta:

  • Paso 1: Levantá la maceta justo antes de regar (cuando la tierra esté bien seca). Memorizá ese peso pluma.
  • Paso 2: Regá lentamente hasta que drene un 10% por abajo. Volvé a levantar la maceta. Vas a notar que pesa muchísimo más.
  • Paso 3: No vuelvas a regar hasta que la maceta vuelva a sentirse tan liviana como en el Paso 1. En invierno, esto puede tardar 5, 7 o hasta 10 días dependiendo del tamaño de la maceta.

El enemigo invisible: La temperatura del agua

Otro error clásico de esta época es abrir la canilla y regar directo con agua helada. El agua fría le genera un shock térmico gravísimo a las raíces. Las paraliza, bloquea la absorción de nutrientes (sobre todo el fósforo) y frena el crecimiento de la planta en seco.

La solución: Llená tus botellas o baldes de riego el día anterior y dejalos reposar dentro del cuarto de cultivo o cerca de una fuente de calor suave. Esto logra dos cosas fundamentales:

  1. El agua alcanza la temperatura ambiente (idealmente entre 20 °C y 22 °C), evitando el shock radicular.
  2. El cloro del agua de red se evapora naturalmente.

Herramientas para un riego profesional

Si el daño ya está hecho o querés prevenir problemas, en AstroGrow tenemos el equipamiento táctico para salvar tus raíces en invierno:

  • Micorrizas y Trichodermas: Si el sustrato pasó muchos días mojado, el riesgo de que entren patógenos es altísimo. Estos hongos benéficos colonizan tu sustrato, protegen las raíces contra las pudriciones y mejoran la absorción de nutrientes.
  • Regaderas de cuello largo: En invierno, salpicar las hojas bajas con agua es comprar un boleto seguro para la aparición de Oídio o Botrytis. El cuello largo te permite regar directo al sustrato sin mojar la planta.
  • Medidores de humedad de sustrato: Si todavía no le agarraste la mano a "sopesar la maceta", esta herramienta te dice exactamente cuánta humedad hay en el fondo de la tierra, donde tus dedos no llegan.

No dejes que el frío engañe tu vista. Pasá por nuestra tienda, ajustá tus herramientas de riego y asegurate de que tus raíces respiren todo el invierno