El secado elimina el exceso de agua, pero el curado hace la magia. Si alguna vez probaste un cogollo que raspa la garganta, hace toser de más o huele a pasto recién cortado, estás ante un curado mal hecho (o inexistente).
En esta etapa, la humedad interna del cogollo se estabiliza, la clorofila termina de degradarse y los terpenos (aroma y sabor) se asientan. Aquí te explicamos cómo hacerlo bien para no arruinar la cosecha en la línea de llegada.
Regla de oro: El curado no arregla un mal secado
No metas flores húmedas al frasco pensando que "ahí se terminan de secar". Si hacés eso, vas a cultivar moho. El curado empieza solo cuando las ramas hacen "crack" al doblarse, pero el cogollo aún conserva una leve humedad interna. Si la flor ya se hace polvo al tacto, llegaste tarde al frasco.
El Kit de Curado Perfecto
Para arrancar, necesitás tres cosas fundamentales:
- Frascos de vidrio herméticos: Nada de plástico (transfiere olores y genera estática que arranca tricomas) ni cajas de madera (secan de más). El vidrio de boca ancha es el mas recomendado.
- Llenado al 75%: Tenés que encontrar el equilibrio a la hora de enfrascar. No llenes el frasco hasta el tope. Las flores necesitan un poco de espacio vacío en la parte superior para que el aire pueda circular y la humedad se libere. Tampoco pongas tres florcitas solas en un frasco gigante, porque el exceso de oxígeno las va a oxidar.
- El "botón de la verdad": Un mini termohigrómetro dentro de cada frasco. Es la única forma de saber qué está pasando ahí adentro.
El paso a paso: Cómo hacer el "Oreado"
Durante las primeras semanas, las flores seguirán transpirando humedad desde su centro hacia afuera. Si no abrís el frasco, esa humedad se condensa y pudre todo.
- Semana 1: Abrí los frascos entre varias veces al día durante 10 a 15 minutos. Olé el interior: si sentís olor a amoníaco o humedad fuerte, dejalos abiertos un rato más; puede ser un signo de que las flores entraron muy húmedas.
- Semana 2 y 3: Abrí los frascos cada 2 o 3 días por un par de minutos. El aroma a pasto debería empezar a desaparecer, dejando lugar al perfil real de tu genética.
- A partir de la semana 4: El curado ya está avanzado. Podés abrirlos solo una vez por semana o simplemente cuando vayas a consumir.
El parámetro ideal: La zona 58% - 62%
El objetivo del curado es mantener la humedad relativa dentro del frasco entre el 58% y el 62%.
- Si está por encima del 65%: Sacá las flores del frasco y dejalas sobre un cartón unas horas para que respiren.
- Si está por debajo del 55%: El proceso de curado se detiene y es muy difícil reactivarlo.
El truco del experto: Usá sobres reguladores de humedad. Se tiran dentro del frasco y mantienen la humedad clavada en 58% o 62% de forma automática, agregando o quitando humedad según se necesite.
Conservación a largo plazo: Los 3 enemigos
Una vez curadas (después del primer mes), tu objetivo es que duren perfectas hasta la próxima cosecha. Para eso, alejalas de sus tres peores enemigos:
- Luz: Los rayos UV destruyen el THC. Guardá los frascos en un cajón o armario oscuro.
- Calor: Mantenelos en un lugar fresco (idealmente por debajo de los 20 °C). El calor excesivo evapora los terpenos e invita a los hongos.
- Oxígeno: A medida que vayas consumiendo y el frasco quede cada vez más vacío, pasá tus flores a frascos más chicos. Demasiado aire oxida la resina y oscurece las flores.
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